Empiezo mi día, vuelo sobre estas nubes, llego a estas calles verdes y grises buscando no se qué para seguir flotando. Por esto tal vez me desperté esta mañana con un nuevo aire dentro de mí; luego caigo por alguna razón y me estrello contra el cemento de Walker Martinez con México y puedo ver como unos escolares de verde tratan de desviar la mirada al pasar cerca de mí. Ahora soy un montón de células que perdieron su utilidad. Maldito alambrado eléctrico.
los duendes se rien de nosotros
No le tienen miedo a nada, ni a nadie, toda la gente camina ,duerme y toma desayuno sin darse cuenta que hay seres horriplantes que los observan , les esconden las cosas, y se burlan de ellos con sus amigos. Son los duendes que me vigilan de noche, me ponen pesadillas en la cabeza y no me dejan pensar, hacen que tenga que estar pendiente cuando este sola, y me pase rollos al crujir la madera del segundo piso de mi casa. Se rien, por que son capaces de controalr mi existencia, mis miedos, mis frustaciones, ...todo gracias a los duendes malditos, a ellos le hecho la culpa de todo, son mi pozo, Existen, estan ahi, lo se, chuta viene mi mama, ya chao.Recuerdos del sol en mi espalda
Yo pensaba que al llegar iba a ver puras cosas feas , así como suciedad y cadáveres de basura en las calles y el mar. Que no iba a soportar el olor a contaminacion, entonces podría ser feliz, sacándole las fotos a esas cosas. Pensé que el día iba a terminar siendo eterno y aburrido, que me iba a desmayar de calor hasta que al fin nos fuéramos de Valparaiso. Pero no; llegue y me recibió con cerros todos lindos con palmeras y casas tratando de simular ser arboles entre las pendientes. Llegue, y el mar se encontraba gigante y abrasador, y lo peor; estaba limpio de cualquier cosa, no había nada de malo, hasta los barcos los sentí en su lugar, todo estaba en su ahí, perteneciendo, no había basura, ni los edificios ensuciaban el universo, vi agua , millones de moléculas de agua en el lugar donde pertenecían, no vi nada sucio, ni una sola gota mal gastada, hasta el frio no incomodaba, hasta las manchas de sol en mi espalda se hacen nada al recordar lo que se siente pensar que todo anda mal y notar que hay segundos en que no hay nada incorrecto. Lo malo sera la nota, pues de lo feo me iba a valer yo para sacar algo de este viaje, pero ya falta muy poco como para que me importe.
Antes de tomar once, colores en mi computador
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